Un comerciante dedicado a la reparación de celulares y aparatos electrónicos, quedó en la mira de los investigadores de la sección Seguridad Personal al mando del subcomisario Sánchez y el principal Soria, porque en su local de Cipolletti y Benavídez, en Rivadavia, tenía varios aparatos cuya procedencia no pudo justificar. Según la Policía, el sujeto dijo que las 14 netbooks del Plan Conectar Igualdad que el Gobierno entrega a estudiantes, una notebook de un particular y un televisor, se los habían dejado para que los reparara. Pero como no tenía ninguna constancia de la relación comercial que lo vinculaba con esos supuestos clientes, los pesquisas secuestraron todo por orden judicial. Ahora esperan que el comerciante justifique de dónde los sacó, aunque en el fondo sospechan que pueden ser robados y pueden formar parte de una cadena ilegal de comercialización.