Cuando se desplomó, no hubo más chances para Ricardo Alberto Fernández (73 años). Sus propios parientes que llegaron al lugar intentaron reanimarlo hasta que llegó la ambulancia e incluso lo cargaron hasta el hospital Rawson, pero no hubo caso. Lo que siguió fue la inmediata detención por parte de los policías de la seccional 6ta de las tres personas que discutieron con él cuando se produjo el fatal desenlace, en el que ayer no se descartaba el empleo de algún objeto contundente (un palo o un hierro) que pudo dar en la cabeza de la víctima. Los apresados son Teresa Alsira Giró (43), su hija Gisel Yaqueline Ogalde (22) y un sujeto señalado como novio de esta última, José Fernando Rímolo Di Pane (41), precisaron voceros policiales.

Todo pasó alrededor de las 18 de ayer en un terreno ubicado en la esquina Noroeste de Progreso y General Acha, Rawson, cuya propiedad es atribuida a Fernández, según voceros familiares.

¿Por qué discutieron? Según la Policía, el detonante del problema fue que las mujeres echaron de ese predio al “Chileno” Deniz Pérez (72) alguien que fue empleado de Fernández durante años y a quien la víctima le permitía quedarse allí.

Los mismos familiares aseguraron que Fernández también les permitía quedarse allí a las mujeres, por su parentesco. Según esos voceros, ese terreno había sido de un hombre de apellido Giró, a quien Fernández se encargó de cuidar y quien le dejó la propiedad en agradecimiento por su actitud. Y agregaron que esa decisión no había sido cuestionada por ninguno de los hijos de Giró.

Otras fuentes señalaban en cambio que las mujeres detenidas les disputaban la propiedad a Fernández.

Lo concreto fue que ayer, al enterarse de que el “Chileno” había sido echado, la víctima se trenzó a discutir con las mujeres y en medio de ese altercado se desplomó letalmente.

Voceros ligados a la víctima hablaban de que había sido atacado a golpes, arrastrado y golpeado con un palo o un hierro en la cabeza. Esos parientes dijeron que le vieron un hematoma en el costado izquierdo de la cabeza.

En sintonía con esta versión, familiares del detenido Rímolo, dijeron que sólo intercedió para defender a las mujeres y que una de ellas pudo usar el elemento contundente.

El análisis del cadáver por parte del médico forense será clave para que el juez de Instrucción Guillermo Adárvez, determine si se cometió o no un homicidio. De ese examen y otras pruebas, depende la libertad de los tres sospechosos.