Cuando sufrió el accidente, el pequeño Agustín Exequiel Quiroga tenía sólo 20 días de nacido. La tarde del 6 de mayo pasado, esa criatura se llevó la peor parte de un impresionante accidente: su abuela manejaba una camioneta por una calle de Santa Lucía y la acompañaba su hija y madre del bebé. Pero al llegar a un cruce con otra arteria, la mujer perdió el control del rodado y se estrelló violentamente contra una mora. Tanto la abuela como la madre del niño, no sufrieron heridas de consideración. En cambio, el pequeño Agustín sufrió serias lesiones internas que obligaron a los médicos a dejarlo internado desde aquel día en cuidados intensivos de Neonatología del hospital de Niños. Hasta ayer en la mañana, cuando su delicado cuerpo no resistió más y falleció tras permanecer 54 días internado, dijeron en la policía.

Según fuentes policiales, Agustín Quiroga dejó de existir ayer a las 8. El bebé hacía casi dos meses que estaba internado en terapia intensiva como consecuencia de las severas lesiones que sufrió en el tremendo choque. Aquella tarde, Rosa Granados (47) -su abuela- guiaba una Chevrolet S10 y la acompañaba su hija Patricia (18), quien cargaba en brazos al pequeño Agustín. Los tres partieron desde su casa en Santa Lucía con destino al cumpleaños de su otra abuela en Capital, que festejaba su cumpleaños, contó aquella vez Alejandra Quiroga, tía del niño fallecido.

La versión policial indicaba que la abuela tomó hacia el Sur por Santa María de Oro y, supuestamente, la mujer conducía rápido. Unos metros antes de llegar a Buenos Aires, perdió el control y se estrelló violentamente contra una mora. Ahí fue que el chico se le escapó de los brazos a la joven y rebotó en el interior del vehículo, señalaron las fuentes. Cuando los médicos llegaron al lugar, comprobaron que el chiquito había sufrido un paro cardiorespiratorio y lo derivaron de urgencia al hospital, donde quedó internado hasta ayer en la mañana, cuando falleció al no poder sobreponerse a esas heridas, dijeron en la policía.