El relato de la víctima. Los informes médicos sobre las supuestas lesiones en el ataque. También testimonios y pruebas, como el hallazgo de la ropa de la jovencita en la casa del acusado. Todo eso parece que comprometió al obrero rural de 63 años durante el juicio, y así, evidentemente, lo entendió un juez de la Sala I de tribunales que lo condenó a 6 años y 3 meses de prisión. El delito fue el haber violado a una adolescente de 14 años en 2009.

Juan Romero -el acusado- no mostró mucha sorpresa al escuchar el dictamen del juez Arturo Velert Frau, dijeron fuentes judiciales. Su abogado defensor, en cambio, quien había pedido su absolución, adelantó que apelará el fallo después de que conozca los fundamentos. Más conforme salió el fiscal de cámara, Gustavo Manini, que consiguió al menos la condena. En los alegatos, él había solicitado una pena de 10 años de prisión para este changarín de finca que, además, tendría un parentesco lejano con el papá de la víctima.

Romero está preso por un caso denunciado el 12 de enero del 2009, en las afueras de Caucete. El hecho supuestamente sucedió de mañana, a eso de las 8.30, cuando una jovencita de 14 años -la víctima- volvía a su domicilio después de pasar la noche en casa de una amiga. El obrero rural, que era vecino, en ese momento venía en bicicleta y se la cruzó en el camino.

Según la acusación fiscal, Romero se bajó de su rodado, tomó de los cabellos a la adolescente y la metió violentamente a su vivienda. Ahí adentro la habría amenazado con un cuchillo. La versión de la chica es que la introdujo en una pieza, donde la manoseó y la desvistió a la fuerza. También relató que finalmente la tiró boca abajo y la accedió carnalmente. Contó que, consumada la violación, empujó a Romero y escapó desnuda hasta su casa, donde más tarde fue auxiliada por su madre.

Según fuentes judiciales, algunas pruebas respaldaron el relato de la jovencita y complicaron a Romero. Un informe médico reveló que la víctima tenía una lesión compatible con la de una violación, lo mismo que marcas en distintas partes del cuerpo que evidenciaban que fue agredida, indicaron. Otro dato es que la ropa de la víctima fue encontrada en casa de Romero. Si bien, hubo testigos que dijeron que el acusado era muy bueno, otras personas aseguraron que se ponía violento cuando se emborrachaba. Hasta la mamá de la víctima lo había denunciado años atrás por lesiones, dijo una fuente del caso.