“Es un vecino de toda la vida, con decirle que a mí me vio crecer; vio a todos mis hijos nacer y crecer también. En mi casa era uno más de la familia y entraba todo el día, cuando quería, por eso no me entra en la cabeza lo que hizo”. La frase la dijo ayer una madre a quien le toca vivir el segundo duro golpe en su vida tras perder un hijo en un accidente de tránsito: hace unos días, la mujer se enteró que su hija, de 13 años, está embarazada de dos meses y medio producto de un abuso. Y lo peor, quien sería el autor es un vecino suyo, de 61 años, el cual era muy allegado a su familia y que vive a unos metros de su casa de Santa Lucía, indicaron fuentes ligadas al caso. Tras la denuncia y el posterior examen del médico legista policial confirmando el ultraje, el juez José Atenágoras Vega (Cuarto de Instrucción) ordenó a los efectivos de la Seccional 5ta que apresaran al sospechoso.

El detenido, identificado en la Policía por su apellido, Criado, es un hombre que también sufrió la pérdida de un hijo en un choque, en abril de 2011 en ruta 20, Santa Lucía.

La madre de la menor (no identificada por razones legales) contó que su hija hace unos meses le dijo que el sospechoso le había tocado la cola: “me enojé mucho y le dije a este tipo que no se acercara más a mi casa. Creo que cuando mi hija me vio así, alterada, no se animó a confesarme que había algo más detrás de esto”, comentó la madre, angustiada.

Lo cierto es que desde hacía unas semanas la víctima tenía algunos problemas con su menstruación y por temor a que fuera un problema congénito, su madre la llevó el último lunes a realizar unos estudios en un centro de salud del departamento Pocito. Entre esos exámenes médicos, a la niña le hicieron una ecografía y allí detectaron que tenía un embarazo de dos meses y medio.

En ese momento, la jovencita se quebró y confesó que el sujeto la invitó a su casa (situada metros de la suya) con la excusa de “arreglar” el fondo y que cuando ingresó, la llevó a su pieza y la violó, dijo la mujer, sin saber qué hacer ahora con la terrible situación.