Este miércoles, mediante el sistema de Flagrancia, Jonathan Camaya fue condenado a 2 años y 11 de prisión efectiva por ser reincidente y volver a agredir a su expareja el pasado 25 de mayo.

Según informaron las fuentes, el pasado 18 de marzo Camaya fue condenado a dos años y un mes de prisión condicional, prohibición de realizar actos turbatorios por cualquier medio y de acercamiento a menos de 500 metros del domicilio de su  expareja, por delitos de daño y amenazas coactivas en contexto de violencia familiar, sin embargo el pasado 25 de mayo decidió ir hasta la casa de la mujer nuevamente.

El objetivo de la "visita" fue recriminarle que le diera unos ladrillos que se encontraban en el interior del domicilio, pero ante la negativa de la expareja comenzó a agredirla verbalmente mientras insistía en que abriera el portón de ingreso. En esos instantes comenzaron a llegar familiares de la damnificada, tratando de tranquilizar a Camaya, pero por el contrario comenzó a ofuscarse e insultarlos, razón por la cual la mujer llamó a la policía.

En esos momentos, un móvil de la Subcomisaría Ansilta que andaba de recorridas por el barrio se acercó al lugar y el mismo Camaya solicitó ayuda a los policías para poder ingresar al domicilio a retirar los ladrillos, intentando abrir el portón de entrada por la fuerza, a lo que la mujer desde el interior de la vivienda les avisó que el sujeto tiene una medida de prohibición de acercamiento y que ella estaba llamando al 911 por esta situación.

Acto seguido, Camaya fue aprehendido de manera forzada por los agentes policiales en la calle, mientras familiares y allegados del mismo se acercaron soltando insultos y tirando piedras y escombros contra los familiares de la expareja del aprehendido y contra los policías, lesionando a uno de los agentes en el hombro. 

El traslado de Camaya tampoco fue fácil, ya que se encontraba muy alterado y sus allegados continuaron tirando piedras. Luego, el detenido se dirigió a dos de los agentes de policía que lo habían aprehendido y, a viva voz ante los demás uniformados, los amenazó diciéndoles que cuando saliera los va iba a matar y que conoce a sus hijos, domicilios y vehículos particulares en los que se mueven.