San Juan, 24 de febrero.- Un fuerte ruido y una acelerada despertaron a Bruno Fasoli la madrugada del sábado. Pero lo peor lo encontró al salir de su casa, su DKW modelo 64, uno de los pocos que hay en la provincia y fruto de más de dos años de trabajo, estaba destruido. Es que según pudo reconstruir gracias a algunos testigos, el conductor de una camioneta lo chocó y rápidamente se dio a la fuga.

“Tardamos como dos años y medio en restaurarlo, fue mi proyecto junto a mi papá y lo destrozaron en dos minutos. Además del trabajo y dinero que nos costó, tiene un significado emocional incalculable”, contó el joven a Diario de Cuyo Online.

El auto de colección llevaba reparado y en la calle menos de un año y además de ser el “orgullo familiar” era alquilado para eventos sociales. “Todavía no lo llevo a reparar, pero temo que no tiene arreglo porque parte del techo se curvó y otra parte se desplazó. Estos tipos podrían haber matado a alguien”, relató.

Pocos datos y campaña

Bruno compartió imágenes de lo ocurrido en las redes sociales para dar con el dueño de la camioneta. “No creo que tenga ni seguro, pero es un peligro para la sociedad”, dijo. Además, agregó que algunos testigos vieron la camioneta F100 modelo 65 o 67 en la puerta de un bar cercano. “Casi atropellaron a un cuidacoche y le gritaron que no tenían freno”, señaló.