Eran las 5 de la mañana de ayer cuando los vecinos escucharon el estruendo. Los pocos que se animaron a salir a esa hora suponían de alguna manera que se trataba de un accidente, pero nunca imaginaban que al confirmar sus presunciones con el auto estrellado contra un árbol no encontrarían a nadie. Mucho más misterioso resultó el caso porque el auto estaba con las llaves puestas y porque al hospital Rawson no ingresó ninguna persona herida por el impresionante accidente, dijeron fuentes policiales.

El caso empezó a esclarecerse cuando el dueño del vehículo apareció por la comisaría 29na. con una versión a la que los policías dieron crédito. Según fuentes del caso, Edgardo Alberto Guzmán (34 años) dijo que a su auto lo había dejado con llave en su casa de la calle Chacabuco al 1.405 Norte, en Santa Lucía. Que así lo vio a las 18.30 del viernes y a las 00.30 de ayer cuando se fue a descansar, sin tomar la precaución de cerrar con llave el portón de ingreso.

En la policía no dejó de impresionar la sorprendente confianza con la que se maneja el denunciante en el manejo de sus bienes, pero ayer ya encaraban el trabajo pericial para detectar huellas y la investigación en profundidad para ver quién o quiénes le sustrajeron el auto. "Es muy probable que sea alguien que conocía los movimientos de este hombre", dijo un investigador.

Todo pasó en avenida Benavides a altura del 4.300 Este, en la zona de El Mogote, en Chimbas. Por las huellas dejadas en el lugar, todo indica que el vehículo transitaba a elevada velocidad hacia el Este hasta que perdió el control, se fue contra una mora a su derecha, dio un volantazo para corregir el rumbo hacia la izquierda y se fue derecho contra un árbol del carril contrario.

El auto quedó en el lugar con bastantes daños e impresionó a los vecinos del lugar porque hacía bastante que no tenían novedades de un accidente de tránsito en esa zona. "Fue todo muy raro, porque escuchamos el estruendo y cuando salimos a ver ya no había nadie. A lo mejor se robaron este auto", conjeturó temprano una de las víctimas. Más tarde, la presunción se confirmaría con una denuncia.