El robo tipo “escruche” sucedió entre las 21 y las 23 del sábado, cuando Petrona Campillay salió de su vivienda en la calle Quiroz en compañía de su cuñada y sus dos hijos. En ese interín, desconocidos se metieron por el fondo (que da a un descampado) y con una barreta y un palo destrozaron las rejas de una ventana trasera.
La familia denunció que le sustrajeron numerosas pulseras, cadenas y anillos de oro, además de 650 dólares, una colección de monedas antiguas, calzados y ropa de todo tipo. Víctor Peñaloza, el hijo de la jubilada, dijo molesto: ‘Vivimos a pocas cuadras de la comisaría, pero nunca vemos un patrullero. La Policía tiene autos nuevos, pero no hace nada”.

