Un joven murió ayer en un hospital de San Rafael, tras ser baleado en el tórax a metros de su casa. Pero la muerte de Gustavo Ariel Olivera (20) no sería la única que lamentar en su familia, porque al saber de su fallecimiento su padre, Miguel (43) también perdió la vida de un infarto al llegar al centro asistencial, informó la prensa mendocina.
