Buenos Aires.- En octubre pasado, cuando cumplió 17 años, Micaela tuvo el coraje de denunciar a su papá, quien abusó de ella desde los 4 hasta los 16, edad en que dejó de verlo.
Todo ocurría dentro de la cas familiar en el barrio de Villa Urquiza: ‘Entraba a mi cuarto, cerraba la puerta y me manoseaba, me tocaba, y hasta me hizo participar de chats pornográficos cuando tenía 7 y 8 años’, comentó Micaela a Crónica, que publica la noticia en su edición impresa de este miércoles .
Hoy, siendo una sobreviviente de abuso, Micaela se anima con 17 años a llevar a su papá a la Justicia, escribir sobre su vida y ayudar a otras víctimas a denunciar los abusos.
‘Mi madre supo de los abusos cuando ya era tarde’, cuenta la adolescente, que durante años no se animó a contar lo sucedido por miedo: ‘Él me decía que no le diga nada a mi mamá porque ‘se iba a enojar conmigo”.
Según Micaela, su mamá ‘se arrepiente de no haber abierto la puerta’, refiriéndose a la habitación, el lugar donde el agresor cometía los abusos, ella se pregunta en una de las poesías que comparte en el Facebook ‘Por una infancia sin dolor’ y el blog que lleva el mismo nombre: ‘¿Por qué nadie se asomó a ver a qué jugaba al encerrarme en mi habitación? No eran solo dibujos, no eran solo juegos, contaba mi vida, pedía ayuda a gritos, pero nadie supo escucharme’.
