
Para Abraham Solís fue un robo casual, pero el hecho también tiene olor a "entregada". Es que es mucha coincidencia que el ladrón apareciera en el momento que los chicos estaban solos. "¿Está tu papá?", preguntó el sujeto. Y cuando el niño de 11 años respondió que estaba trabajando, el desconocido abrió el portón de madera y lo tomó del brazo para meterlo en la casa. Lo demás fue fácil para el ladrón: maniató al niño y asustó a su hermanita, una nena de 8 que miraba aterrada. También preguntó por "la plata" y revisó todo hasta que encontró esos fajos de billetes por un total de más de 400.000 pesos en efectivo, que eran los ahorros de casi dos años de trabajo de tres hermanos de nacionalidad boliviana.
El robo de ayer en la mañana movilizó a la Policía, pero anoche no había rastros del ladrón que fugó en una moto de esa finca de calle Lemos, entre 9 y 10, Pocito. Ahí vive Abraham Solís, su mujer (que está de viaje) y sus dos hijos. La familia es de la ciudad boliviana de Potosí. No descartan que el delincuente haya manejado alguna información sobre la familia. Abraham y sus hermanos Nicolás y Cristobal tienen una chacra, además manejan cuadrillas en la cosecha.
Abraham señaló: "Para mí fue casualidad. Nadie sabía que teníamos esa plata. Y no tengo problemas con nadie", a la vez que aclaró que los chicos relataron que el ladrón no llevaba arma y al único que maniataron fue al nene de 11 años. La niña permanecía paralizada del miedo.
"El hombre preguntaba dónde estaba la plata", relató Nicolás, tío de los pequeños. Mientras hurgaba las cosas, el delincuente cargó un televisor y un DVD en un bolso, pero luego dejó todo eso cuando encontró la mochila con los 400.000 pesos en medio de la pila de ropa.
"Nos robaron el ahorro de los tres hermanos. Los tres trabajamos en lo que sea, en la chacra o cosechando, y hacemos una "vaquita" o fondo común. Era toda la plata que habíamos reunido en un año y medio, o dos. No sé qué vamos a hacer ahora", dijo, Abraham.
