Eran las 23.30 del domingo cuando Gonzalo Pérez le pidió la moto a un amigo para ir a visitar a un pariente en el Bº Las Viñas, en Santa Lucía. Gonzalo se despidió de su familia y salió manejando sin usar casco, relataron voceros familiares y en la policía. Unos minutos después, la muerte lo sorprendería: en calle Roque Sáenz Peña, a escasos metros del club Amancay, el joven perdió el control de la moto y cayó en la banquina, sufriendo serias heridas en la cabeza. Más tarde, una ambulancia lo trasladó al Hospital Rawson, pero antes de llegar a ese centro de salud, falleció, informaron en la policía.
Gonzalo Roque Pérez tenía 29 años y estaba separado desde hacía poco de la madre de sus dos hijos: un nene de 8 años que está bajo tratamiento psiquiátrico por su hiperactividad y una nena de 3, contó angustiada Olga Ramírez, su suegra. Desde hace unos años trabajaba en una céntrica librería y vivía con su única hermana tras el fallecimiento de sus padres (su papá murió hace 3 años y su madre hace 5 meses) en una casa de la Villa San Judas Tadeo, Santa Lucía, agregó la mujer.
El domingo a la noche, Roque le pidió una moto Cerro 150cc a un amigo que vive cerca de su casa para ir a visitar a un tío en el Bº Las Viñas, porque su motocicleta la tenía rota, contó Ramírez. El joven tomó por Roque Sáenz Peña y a unos 50 m al Oeste de la entrada del club Amancay, Pérez mordió la banquina y cayó al piso, donde quedó malherido, informaron en la Seccional 5ta Anoche investigaban si el accidente se produjo de una falla humana o mecánica.
Una ambulancia trasladó a Pérez hacia el Hospital Rawson, en grave estado por las serias heridas que había sufrido en la cabeza, explicaron. Cuando llegó a ese centro de salud, a las 00.20 de ayer, el joven ya había fallecido, señalaron fuentes policiales.
‘Era un buen muchacho y sobre todo, un buen padre. A mis nietos nunca les hizo faltar nada y yo lo quería como a un hijo. Realmente no lo podemos creer’, explicó Olga Ramírez, la suegra del joven fallecido.

