La cúpula de Gobierno en seguridad y dos ministros de la Corte de Justicia se reunieron ayer en el palacio judicial, por un tema que preocupa: la seguridad en Tribunales. Oficialmente no hubo declaraciones a este diario, pero informalmente trascendió que el presidente del máximo tribunal provincial, José Abel Soria Vega, y su par Juan Carlos Caballero Vidal, escucharon las propuestas que les acercaron sobre temas puntuales, como el ingreso, la permanencia y el traslado de los presos en el interior del edificio, y también cómo se pretende manejar la permanencia de familiares o personas en el lugar, que sean ajenas al estricto trámite judicial, dijeron fuentes judiciales.

"No voy a hacer declaraciones, hable con el presidente de la Corte, Soria Vega", se limitó a decir el ministro Emilio Fernández cuando terminó la reunión, acompañado por el secretario de Seguridad, Dante Marinero, el jefe de policía Miguel González, el subjefe Roberto Castro y el interventor del Servicio Penitenciario, Enrique Gil Pérez. Tampoco fue posible entrevistar al presidente de la Corte. De todos modos trascendió que los magistrados pidieron que la propuesta sea elevada por escrito para analizarla y, en lo posible, implementarla rápidamente. Eso sí, las fuentes dijeron que en la reunión no se habló de usar en el ingreso algún detector de metales, como un escáner.

El debate por la seguridad había recobrado impulso el pasado 3 de junio. Ese día un joven enjuiciado y ya condenado por matar a su amigo en un ajuste de cuentas, fue agredido por la mujer del fallecido y, lo más grave, también por un hijo de la víctima, que intentó herirlo con una punta (sin conseguirlo) a centímetros de uno de los magistrados.

No hubo lesionados, pero entonces estallaron las críticas. "Trabajamos en total desprotección", había dicho la fiscal de ese juicio Alicia Esquivel Puiggrós, en un escrito elevado al jefe de los fiscales, Eduardo Quattropani, para que reclame a la Corte mayor seguridad. Y el mismo Quattropani repitió por enésima vez sus quejas: "poner un detector de metales no es discriminar. No permitir que acampen en la puerta de Tribunales no es discriminar. Permitir que jueces, fiscales y abogados entren por una puerta, los testigos por otra y los familiares por otra no es discriminar. El ingreso a Tribunales no puede ser el callejón de los naranjos", disparó esa vez Quattropani.

Al otro día se redobló la vigilancia policial en los ingresos al edificio y no se permitió la entrada de familiares o personas que no justificaran su asistencia el lugar.

Pero cuando todo parecía volver a la normalidad, el lunes pasado otro preso que había sido trasladado para ampliar su indagatoria en un intento de robo, se quitó las esposas en el interior de un móvil alternativo usado por penitenciarios, estacionado en la calle, corrió una ventanilla y se fugó. Enseguida fue recapturado pero otra vez volvieron las críticas, porque se suponía que el móvil debió tener rejas (no las tenía) y debería haber ingresado en la playa de estacionamiento del edificio (usada por autos oficiales).

Una de las medidas para frenar ese problema puntual comenzó a verse ayer, cuando se usó un vallado metálico de un poco más de 1 metro en forma de corralito, alrededor de los móviles penitenciarios que trasladan presos.