Dos policías que participaron la noche del martes en el tiroteo que terminó en Wilde, Buenos Aires, en las muertes de un delincuente y la del empresario Juan Carlos Caggiano, fueron demorados ante la sospecha de que uno de ellos efectuó el disparo letal contra el cautivo cuando fue obligado a bajar de su auto e intentó huir a toda carrera. Por el caso también está preso uno de los asaltantes que lo mantenían secuestrado, informó ayer la agencia Télam. La autopsia al cuerpo de Caggiano (46), dueño de la empresa de transportes Quilmes Truck SA, reveló ayer que recibió un balazo disparado desde varios metros de distancia. Y aunque los médicos no hallaron el plomo, sí establecieron que fue disparado de atrás hacia adelante, de arriba hacia abajo, ingresó por la nuca y salió por el pecho.