El 29 de julio pasado, Florencia Ibazeta, una empleada de una compañía de seguros, cumplió 30 años. Pero ayer al mediodía, literalmente volvió a nacer. Cuando la chica transitaba en su auto Chevrolet Cruze por una avenida de Pocito, realizó una brusca maniobra para esquivar a otro automovilista que salió de repente de un local comercial y se le atravesó, desencadenando así un impresionante accidente que pudo acabar con su vida: el Chevrolet se cruzó de carril y terminó destrozado al ser impactado por un colectivo con 6 pasajeros que circulaba en sentido contrario. A pesar de lo espectacular del choque, la conductora salió caminando y con apenas un rasguño en una mano, gracias a que llevaba puesto el cinturón, precisó la propia víctima.

‘He vuelto a nacer. Veo el auto y no puedo creer que esté viva, pensé que me mataba’, dijo aún shockeada Ibazeta, mientras miraba los hierros retorcidos de su auto sobre avenida Joaquín Uñac, unos 50 m al Sur de calle 7, en Pocito. La joven contó que circulaba al Sur por esa avenida y un hombre a bordo de una VW Surán se atravesó de Oeste a Este. ‘Le toqué bocina y siguió avanzando. Yo venía a menos de 100 (km/h) y lo esquivé, pero mi auto empezó a zigzaguear, se me fue al otro carril y di medio trompo’, dijo la empleada.

En el carril contrario, su vehículo fue chocado por un micro de la línea 24 de la empresa ‘Nuevo Sur’. El colectivo terminó con daños en la rueda y el costado izquierdo, pero sus ocupantes salieron ilesos, informó la Policía.