Uno de los mayores deseos que tenía Santiago López era tener su propio auto y hace casi un año, cuando cumplió sus 18, se le hizo realidad: su familia le regaló un Fiat 128 Super Europa. Ayer en la madrugada, ese mismo vehículo lo llevaría también a la muerte en Santa Lucía. Fuentes policiales informaron que el muchacho circulaba a elevada velocidad cuando, por causas que se investigan, perdió el control en una pequeña curva, se cruzó de carril, rozó una palmera y terminó estrellándose de lleno contra un árbol. El rodado rebotó hacia la calle y López terminó tirado en los asientos traseros, malherido.
Unos vecinos lo auxiliaron en primera instancia y luego una ambulancia lo trasladó al Hospital Rawson, pero todo fue inútil: el joven falleció antes de ser asistido por los médicos, indicó la Policía.
El accidente ocurrió alrededor de las 4 cuando López circulaba hacia el Este por Rivadavia, unos 25 m al Este del cruce con Balaguer, Santa Lucía. Este diario intentó hablar con los parientes del muchacho fallecido, pero se excusaron de hacer cualquier declaración. Otras fuentes allegadas a la familia relataron que Santiago Nicolás López Dibella era el mayor de cuatro hermanos, estaba cerca de cumplir los 19 años y hacía casi 1 año que tenía el Fiat. El joven estaba en quinto de año del secundario y vivía en Rawson, pero actualmente compartía sus días con sus abuelos en una casa de calle Gral Paz, en Santa Lucía, porque su escuela quedaba a unas pocas cuadras de allí. Las fuentes agregaron que el muchacho salió en su auto de la casa de sus abuelos para comer un asado con amigos, pero ese juntada se canceló. De ahí no se sabe dónde estuvo.
Lo que suponían en la Comisaría 5ta es que a la hora del choque el joven regresaba a la casa de sus abuelos y ayer investigaban si la tragedia se debió a una falla humana o a un problema mecánico en el auto, informaron fuentes policiales.

