Se llama Cristian Zabaleta, tiene 30 años, le dicen el “Rata” y registra algunas caídas en la Policía por robos. Se presentó ayer en el Segundo Juzgado de Instrucción acompañado por un abogado, y pasó a ser el cuarto detenido por el crimen del minero Jorge Moreno (28), asesinado de un tiro en el pecho el pasado 13 de julio en la casa que alquilaba para vivir con su señora y sus dos chicos en la Villa El Salvador, Chimbas. El último sábado, había caído un amigo de Zabaleta, José De los Ríos (25).
¿Qué complica a ambos sospechosos? Fuentes policiales y judiciales aseguran que hay testigos que los sitúan en la escena del crimen en el horario en que ocurrió ese forcejeo que terminó con Moreno muerto, y el robo de un televisor y sólo el teléfono celular de su mujer, Pamela Carrizo.
A De los Ríos le secuestraron una moto similar a la que usaron los dos delincuentes que se metieron a la casa de Moreno y salieron con el televisor a cuestas. Y a Zabaleta le incautaron al menos un televisor para establecer de dónde lo sacó, pero se supone que no es el que le robaron a la víctima.
“Mi cliente se ha puesto a disposición de la Justicia porque asegura que no tiene nada que ver con ese lamentable episodio. Incluso vamos a aportar documentación sobre la propiedad totalmente lícita del televisor que le secuestraron”, dijo ayer su abogado defensor Darío Amaya.
Hasta ahora, los pesquisas habían dejado trascender que Pamela Carrizo es quien tiene mucho que ver en el crimen de quien era su pareja, por las juntaderas que armaba en su casa mientras la víctima no estaba. Por las contradicciones en su relato sobre cómo ocurrió el crimen. Y porque desde un comienzo resultó bastante llamativo para los pesquisas que los ladrones sólo se llevaran su celular y no el de la víctima.
El dato clave de la investigación a la joven lo aportó el análisis de sus cuentas en las redes sociales y su teléfono. Ahí supieron de sus relaciones amorosas con otros hombres, como Luis Brizuela, que también está detenido aunque siempre negó su vinculación.
En principio, Carlos García también estuvo preso pero las pruebas en su contra no fueron contundentes y fue liberado.
Ahora, los sospechosos serán indagados por el juez Pablo Flores y recién entonces sabrán qué pruebas los complican.

