El jornalero acusado de embarazar a su propia hija de 13 años, quien era buscado en 25 de Mayo desde el fin de semana pasado, se entregó ayer a la tarde en la sección Seguridad Personal, en la Central de Policía. El sujeto se presentó voluntariamente en compañía de su abogado y quedó a disposición del juez Alberto Benito Ortíz, que lo investiga por un delito contra la integridad sexual.

El estremecedor caso de esa niña, actualmente con un embarazo de 7 meses, fue publicado en exclusiva en la edición impresa de DIARIO DE CUYO del martes último y tenía como condimento que el sospechoso, un veinticinqueño de 32 años, se había dado a la fuga tras enterarse de la denuncia en su contra. Los policías de la Seccional 10ma hicieron una serie de allanamientos en su domicilio en una finca de 25 de Mayo y otros lugares pero no lograban dar con él.

Fue una asistente social que visitó a la familia la que tomó conocimiento de la situación de la menor, que cursa el segundo año del secundario. La profesional pidió que le hicieran un examen médico y así confirmaron que estaba embarazada. Fue ahí también que la niña contó a los profesionales que su padre biológico la sometía sexualmente. Eso llevó a una única conclusión: que él sería el padre de ese bebé que viene en camino. La madre dijo que está separada del jornalero hace más de un año y no sabía que este abusaba de la niña.

Un padrastro

Los policías de Seguridad Personal detuvieron otro veinticinqueño de 46 años que está imputado de abusar de sus dos hijastras, que hoy tienen 21 y 22 años. Lo denunciaron en enero último. Una de ellas relató que, cuando tenía entre 11 y 15 años, fue ultrajada reiteradas veces por este hombre y producto de esos abusos tuvo un hijo. La otra aseguró que desde los 7 a los 11 años fue manoseada por el sujeto, según la Policía.