Problemas de presión arterial habían llevado a ese sujeto de unos 50 años a buscar atención en Urgencias del hospital Rawson. Pero lo que parecía un vínculo más entre paciente y empleados sanitarios, pasó a probable relación comercial, porque entre conversación y conversación, el desconocido se instaló como promotor de un combo de embutidos y carneo a $900, pagaderos en tres cuotas. El miércoles casi al mediodía más de uno (al menos cinco) se tentó y entregó un primer pago, porque a ese precio parecía muy conveniente una bondiola, cuatro salames, dos kg de queso y un cordero o un lechón. En un momento el desconocido dijo que iba a su camioneta y no volvió. Denunciarán.
