Había sido una noche divertida. Él era padrino de la boda en una fiesta que duró hasta la madrugada con baile y todo. Aquella jornada fue para no olvidar, y no sólo por lo que disfrutaron en familia, sino también por la desgracia que les tocó vivir más tarde camino a casa. Es que cuando regresaban en auto protagonizaron un choque con otro vehículo en un cruce de San Martín y el padrino de casamiento, que viajaba en el asiento trasero de uno de los coches, quedó gravemente herido al punto que estuvo cuatro días en Terapia Intensiva y murió.
El padrino se llamaba Jorge Tadeo Echegaray, de 60 años, y falleció el jueves a la mañana en una clínica privada de Capital como consecuencia de los daños cerebrales, dijeron sus hijos. Su familia decidió donar sus órganos, lo que demandó un operativo de ablación que se extendió hasta la tarde noche de ese día, indicó la Policía.
Echegaray era un comerciante de Alto de Sierra, que en este último tiempo ayudaba a su hija Jorgelina con su rotisería. Fue el destino el que lo llevó la noche del 30 de abril a San Martín, pues era padrino de casamiento de una pareja amiga de la familia. La fiesta fue en una casa del barrio Pie de Palo, y don Echegaray había ido junto a su mujer Carmen y sus dos hijos varones con sus respectivas mujeres.
Se divirtieron hasta pasadas las 5 de la madrugada del 1 de mayo. Como todos no entraban en su Torino, Jorge Echegaray se los dejó a sus hijos. Él con esposa se vinieron en el Renault Megane de su amigo Julio Echegaray, que iba con su mujer y su hijo.
Así encararon por Sarmiento de Este a Oeste, rumbo a Alto de Sierra. Jorge iba sentado en el medio del asiento trasero.
Cuando el coche tomó la curva para empalmar la calle Nacional, fue ahí que se topó con el Fiat 128 de Martín Riveros (36) que transitaba de Sur a Norte, informaron en la Seccional 19na. Este último vehículo impactó de lleno contra la parte trasera del Megane, que fue a dar contra un árbol, y después colisionó también a un auto Ford Fiesta.
Los únicos heridos fueron los cinco ocupantes del Megane. Si bien todos sufrieron diversos golpes, en apariencia sus vidas no corrían riesgos. Jorge Echegaray, que en principio estaba lúcido y podía caminar, a los minutos empezó a sentir fuertes dolores de cabeza y vomitó sangre. "Al llegar al hospital, ya estaba perdido. Ahí se descompensó y tuvieron que internarlo. Desde ese momento no se recuperó más", contó David, el hijo menor. Echegaray fue operado, luego derivado a una clínica privada, donde falleció este jueves.

