Cuando muchos creían que el domingo por la tarde todo se iba a paralizar por el partido de la Selección argentina y el Día del Padre, los ladrones aprovecharon el poco movimiento en las calles por esas horas y atacaron bajo la modalidad conocida como ‘escruche’ en al menos dos viviendas en donde sus moradores no estaban. De una casa de Santa Lucía se llevaron electrodomésticos, ropa y dinero. Lo mismo pasó en otro domicilio de Rivadavia en el cual entraron pese a que tenía sistema de alarma y robaron de todo un poco, hasta tuvieron tiempo de tomarse un whisky.

Santa Lucía:

La desazón de ambas familias vino al rato de que terminara el encuentro de fútbol. María Alejandra Elipinari y sus hijas, que pasaron una hermosa tarde en familia, llegaron a su casa en la calle Arrayanes de Villa Del Parque en Santa Lucía minutos después de las 21.30 y se encontraron con todo revuelto. Ladrones se metieron por el fondo, que colinda con el Club Estudiantil, y destrozaron una ventana de rejas de la cocina. Les robaron una bicicleta valuada en 9.000 pesos, un televisor LCD 32 pulgadas, una computadora, un microondas, un reproductor de DVD, prendas de vestir y una mochila del colegio, además de otros artefactos, denunció Elipinari. También sustrajeron 3.000 pesos de la mujer y otros 500 que eran los ahorros de una de sus hijas.

Rivadavia:

El empresario Carlos Lissandrello y su familia se toparon con un panorama parecido cuando regresaron a la misma hora a su casa en la manzana K del B° Portal de Los Andes II, en Rivadavia. Los ladrones rompieron una ventana de la cocina, luego abrieron una puerta trasera y una vez adentro destrozaron todo el sistema de alarma. Se llevaron una notebook, un televisor LCD 29 pulgadas, una consola de PlayStation II, algunos pequeños artefactos eléctricos, una cartera con alhajas, algo de 600 pesos, ropa y calzado del grupo familiar, dos bolsos y las dos mochilas de la escuela de los niños. Los delincuentes parece que estaban tan distendidos que se dieron el gusto de beber un whisky. Los desconocidos encontraron la llave de la puerta principal, de modo que cuando terminaron su faena salieron como si nada con los bultos por el frente de la casa.