A Oscar Quiroga la gustaba la velocidad y esa adrenalina que le provocaba pisar el acelerador le costó la vida el domingo cuando viajaba en su camioneta Toyota Hilux con una mujer por Mendoza. Familiares y la Policía mendocina indicaron que el hombre regresaba de sus vacaciones en el Sur cuando perdió el control en una zona sinuosa de General Alvear. El rodado mordió la banquina, se cruzó de carril y terminó a los tumbos en el lado contrario. Automovilistas, bomberos y uniformados rescataron malherida a la acompañante y no pudieron hacer nada por el chofer.
Quiroga (68) era viudo, padre de 5 hijos y tenía 9 nietos. Trabajaba hace 22 años como inspector de colectivos y actualmente lo hacía en la empresa ‘La Positiva’. El domingo regresaba de la ciudad chubutense de Trelew tras pasar parte de sus vacaciones en la casa de una prima, explicó David, uno de sus hijos. ‘Siempre le gustó la velocidad y parece que eso le jugó una mala pasada’, agregó su hijo.
Esa noche, Quiroga volvía a San Juan acompañado de Raquel Alfaro (65, sufrió múltiples fracturas), una amiga de su prima que le había pedido de favor traerla a su casa en la localidad mendocina de Godoy Cruz. Pero ninguno llegó a destino.
Desde la Comisaría 14ta de Alvear informaron a este diario que el accidente ocurrió a las 23.20 en el kilómetro 403, en un tramo muy sinuoso de la ruta 143. Al parecer, el poco conocimiento del camino y la velocidad fueron claves en la tragedia.
El inspector circulaba al Norte cuando la camioneta mordió la banquina Este. El vehículo recorrió unos metros, atravesó la ruta hacia el otro costado y recorrió unos 30 metros a los tumbos por el bajo. La Toyota quedó destrozada y su chofer, sin chances.
Tras el accidente, Alfaro quedó internada en grave estado en el hospital Enfermeros Argentinos, de Alvear.

