Hace dos semanas, la casa de un comerciante que vive en el barrio Patricias Sanjuaninas, en Desamparados, Capital, fue atacada por ladrones que, en su ausencia, robaron aparatos y ropa. Casualmente, el último jueves, la casa de un joven comerciante que es amigo de ese hombre y que vive en ese mismo barrio, también fue blanco de delincuentes: se colaron a través de los barrotes de una ventana y, llamativamente, le revolvieron todo pero sólo se llevaron 50.000 pesos, precisó Armando García (29), el damnificado.
El joven vive en calle Echeverría y contó que es amigo de Ernesto García, quien es dueño de una conocida pizzería de Capital y que vive en calle Godoy, a unas dos cuadras de distancia. La casa de este último hombre fue atacada por ladrones el pasado 21 de junio y fue la segunda vez en 3 meses que le robaron en su ausencia.
‘Los ladrones ya agarraron de punto nuestro barrio’, comentó el muchacho.
Armando relató que el último jueves salió a las 7 de su vivienda para ir a su negocio en el centro y estuvo todo el día fuera trabajando. Cuando regresó, a las 23, se topó con su dormitorio y otras dependencias revueltas.
Todo indica que el o los delincuentes entraron por el costado de la casa y abrieron la ventana de la pieza del joven. Luego rompieron un vidrio y se colaron a través de un pequeño espacio que hay entre los barrotes horizontales de esa abertura. ‘Quien haya sido debió ser muy delgado porque es imposible que entre una persona normal’, dijo García.
Lo concreto es quien lo hizo tenía un solo objetivo: robar plata. Y lo consiguió. El delincuente revolvió el placard del muchacho y encontró un sobre que contenía 50.000 pesos. Según el damnificado, ese dinero eran ahorros que debía depositar ayer en el banco.
‘Nadie en mi familia sabía de esa plata y llamativamente fueron a buscar eso nada más. Se podrían haber llevado de todo, pero no lo hicieron. Ahora lo que me queda es reforzar la seguridad’, dijo el damnificado.

