La sorpresa se la llevó Fernando, cuando llegó y tuvo que dejar encendidas las luces de su camioneta porque su vivienda, hacia afuera, estaba a oscuras y no como la había dejado. Fue la iluminación de su vehículo lo que le devolvió la primera señal preocupante: las rejas de la ventana del dormitorio de sus dos hijas, desencajadas y colgando hacia afuera. El camionero Fernando Costa (38) había salido con su esposa Claudia Quiroga (40) para llevarla al médico y luego de que la atendieran, visitó a los padres de la mujer y allí la dejó. Pero la inesperada novedad, obligó al regreso de la mujer (sus hijas tampoco no estaban en la vivienda). Entonces supieron que les habían robado unos $30.000 que habían ahorrado con la esperanza de cambiar la camioneta o el piso de la casa, las joyas heredadas de la familia, un televisor de 52 pulgadas que aún no terminan de pagar, una computadora de escritorio, un estéreo con parlantes aún sin estrenar. Y camperas y ropa de Fernando.

Todo pasó entre las 20 y las 23 del viernes en la casa que los Costa Quiroga habitan desde hace cinco años en la calle Tascheret, entre 6 y 7, en Colonia Rodas, Rawson.

Y fue un golpe demasiado sospechoso, porque él o los delincuentes atacaron sin que el gran perro Rottweiler hiciera nada y con tal sigilo que el cuidador de siempre que vive en una casa contigua, tampoco escuchó nada. Al punto de que cenaba en el patio con su esposa y se sorprendió cuando Fernando fue a preguntarle si no había notado nada.

Lo que terminó de confirmar las sospechas de que los atacantes sabían de los movimientos de la casa, fue que entraron por el fondo luego de cortar algunos alambres y por el costado opuesto a la casa del casero, para que no los vieran.

Y, principalmente, el hecho de que solo se empeñaran en revisar el dormitorio del matrimonio y ningún otro ambiente de la casa.

‘Nosotros somos gente de trabajo, no somos pudientes pero tampoco somos mala gente. Siempre que podemos damos una mano al que nos pide ayuda y que te pase una cosa así duele mucho. Por la forma en que se metieron y revisaron seguro que es alguien conocido’, dijo ayer la mujer.