Este martes, mediante un juicio abreviado del sistema de Flagrancia, un sujeto fue condenado a 10 meses de prisión de cumplimiento condicional (no irá a la cárcel) y prohibición de acercamiento de 300 metros a la iglesia evangélica a la que ingresó a robar el pasado sábado.
Fuentes judiciales informaron que el sujeto entró al templo ubicado en Paraná 380 Este, Concepción, Capital. Rompió una traba de madera y abrió la reja que da acceso al patio delantero del inmueble. Desde allí se dirigió a una habitación que sirve de depósito, situada al lado de la sala de culto.
Golpeó y rompió el candado que cerraba la puerta y, del interior comenzó a extraer objetos: 5 cajas de cerámico, 1 rueda de auxilio de camioneta, repuestos de sanitario, dos reflectores color negro, 3 tachos de aluminio de juego de luces, 1 pie de banca de batería, 1 juego de estuche de batería, y herramientas varias.
Un vecino de la zona advirtió la presencia del sujeto Matías Lisandro López y llamó al 911 para dar aviso a las autoridades y luego adivirtió al pastor. Mientras tanto, el ladrón acumuló los objetos sustraídos a un costado del portón de ingreso y cuando se disponía a llevárselos, llegó el pastor y propietario del inmueble.
El religioso divisó a López cerca de los objetos que quería llevarse y bloqueó con su camioneta el portón de acceso, impidiéndole consumar el ilícito. En un primer momento, el delincuente quiso esconderse detrás de las maderas del portón, pero al notar que había sido observado por el pastor, emprendió la huida por un tramo del patio que se encontraba dividido por un muro de chapa.
López corrió hasta la medianera, trepó y saltó hacia la vivienda vecina. Cayó en el patio trasero y fue visto por la dueña de casa y su hija (quienes eran suegra y cuñada respectivamente del testigo que había llamado al 911). El malviviente forcejeó con la joven, intentando escapar por el patio, mientras ella gritaba por ayuda.
El patio trasero de la casa de la vecina estaba conectado con otra vivienda construida en el mismo terreno. En esta segunda casa se encontraba el testigo que había advertido la presencia de López en la Iglesia, quien al escuchar los gritos por el forcejeo de López con la joven, acudió en ayuda de esta última y logró reducir a López.
En el patio mencionado lo mantuvo controlado hasta que llegó la policía y lo detuvo.

