Por fuera, el puesto José Ruíz sobre la calle René Favaloro frente al Lote Hogar 38, en Chimbas, se parece cada vez más a una prisión. Rejas en puertas y ventanas del frente, el lugar iluminado que da a las últimas casas del lote, y un chorro de agua que sale sin parar porque sustrajeron el grifo. En la parte trasera, la oscura, doble reja metálica en las ventanas, algunas de las cuales son sólo recuerdo porque fueron tapadas con ladrillos por los robos. Tan sistemáticos son los ataques en ese puesto al que concurren unas 10.000 personas de unos 15 barrios, que ya llevaron la tela perimetral y en los últimos tiempos empezaron a arrasar también con los postes de cemento. El último caso (¿será el último?) se descubrió ayer temprano, con la llegada del primer empleado: esta vez se habían llevado unos 167 kilos de leche para los chicos (al puesto llegan por mes 669kg.) y habían desmantelado el consultorio de odontología, en el que se llevaron más de 100 herramientas y el esterilizador.
"La verdad que ya no sabemos qué hacer, por ahora vamos a seguir poniendo doble reja a todo", dijo Néstor Carrión, jefe administrativo de la zona 4 (tiene bajo su jurisdicción 29 puestos de salud), mientras observaba cómo habían arrancado y robado las rejas de la pequeña ventana del baño de un consultorio para poder entrar. Adentro, rompieron la puerta de la farmacia y el depósito de la leche, pero sólo se llevaron el alimento. Luego avanzaron sobre el consultorio de odontología y lo desmantelaron, llevándose también el esterilizador.
Los grifos, los focos o cualquier cosa que quede afuera (como los postes de cemento) son presa fácil de los ladrones, que más de una vez entraron y se llevaron lo que pudieron. Así, la gente de ese centro de salud recuerda cómo una vez robaron, con un gancho a través de una ventana, una tetera, un ventilador, un tubo de oxígeno. O cuando entraron para llevarse una bicicleta, dos esterilizadores, una máquina de escribir, entre otras cosas. O la vez que se llevaron 500 kg de leche para nenes menores de 2 años o con problemas de nutrición. O cuando se llevaron, en abril de 2010, la carretilla y las herramientas que había para arreglar el edificio, por los eternos problemas de seguridad.

