Un revuelo se armó ayer tarde en el Liceo Paula Albarracin de Sarmiento -en el mismo edificio del colegio Pablo Cabrera- en pleno centro capitalino, por un adolescente que supuestamente andaba armado. La policía intervino y, en efecto, comprobó que el chico tenía un revólver, pero era de plástico y de cebitas. Dijo que esa arma de juguete se la encontró y sólo estaba bromeando con sus compañeros, contó una fuente policial. Al final, lo llevaron por un rato a la comisaría y le hicieron una acta contravencional por haber provocado un desorden en su escuela.

La situación en principio fue tensa ayer por la tarde en ese establecimiento de calle Santa Fe -entre Tucumán y Rioja- y hasta se hicieron presentes personal de la Seccional 1ra. y otros efectivos de la Central de Policía. Y es que todo surgió cuando la mamá de una alumna se presentó ante la preceptora y contó que su hija no quería concurrir al curso porque habían un compañero suyo del 2do. año que llevaba un arma en su mochila. Al parecer, el día anterior, ese adolescente había contado a los demás chicos que tenía un revólver.

Eso causó alarma en las autoridades de la escuela que alertaron a una mujer policía que hacía guardia dentro del establecimiento. A los minutos fueron otros uniformados en dos móviles. La agente Elizabeth Poblete y el oficial Germán Soria -ambos del Departamento Planeamiento- buscaron al chico y revisaron su mochila, donde para sorpresa de todos hallaron un revólver de plástico, informaron en la Central de Policía. El alumno, de 14 años y de Chimbas, contó que se lo había encontrado en la calle y simplemente se lo quedó, reveló una fuente. Los directivos le creyeron, sucede que el estudiante goza de muy buena conducta y jamás tuvo problemas, además no había amenazado a nadie, relataron.

El arma de juguete era de cebitas, o sea totalmente inofensiva, explicaron. Los policías de la Seccional 1ra. labraron un acta por el secuestro del revólver de plástico, incluso en presencia de los padres del chico, señaló una fuente del caso. El estudiante fue trasladado a la comisaría para tomarle declaración y luego fue entregado a sus padres, tras informarles que abrieron una causa contravencional por desorden a raíz del revuelo que armó en la escuela.