Si no fuera por ese dato que revelaba sobre los eventos clandestinos que hacían en esa finca de Pocito, cualquiera hubiese pensado que allí tenía lugar un encuentro de amigos o una fiesta familiar. Todo estaba bien disimulado, pero lo que había dentro de esa vieja casona de adobe eran improvisadas salas de juegos con gallos peleando a muerte dentro de corrales y decenas de entusiastas espectadores que arengaban y apostaban. Sin embargo, lo que se daba no duró mucho porque los policías de Pocito realizaron una redada que sorprendió a organizadores y asistentes en medio del cruel espectáculo. En total hubo 35 arrestados y se procedió al secuestro de 14 gallos de riña, además balanzas, pizarras y hasta dinero que jugaban.

El operativo de la Seccional 7ma y la Regional Sur del sábado por la tarde (recién trascendió ayer) tuvo como arrestados a hombres de hasta 70 años en ese ‘garito’ de calle 10, entre 17 de febrero y Costa Canal, en Quinto Cuartel. Afirman que, además, había niños que luego fueron entregados a sus familias. Si bien todos ya fueron liberados al tratarse de faltas contravencionales, el juez Fernando Vargas del Juzgado de Paz de Pocito puede castigar a los organizadores con multas de hasta 5.000 pesos por fomentar este tipo de eventos y con 60 días de arresto si les demuestra que existieron actos de crueldad contra los animales.

En la Policía creen que las riñas se hacían mensualmente y venían personas de toda la provincia, algunos traían sus gallos. Como evidencia incautaron los ‘espolones’, las puntas metálicas que les atan a las aves para causar daños a su contrincante. También secuestraron 3.000 pesos de las apuestas. Y a los asistentes se les cobraba una entrada de 30 pesos, dijo un policía. El supuesto organizador o encargado es un tal López, afirmaron.