Un caso por demás aberrante salió a la luz este miércoles, luego de que la Justicia provincial condenara a un sujeto a 14 años de prisión efectiva por violar, extorsionar y explotar sexualmente a la hija de su expareja.

Fuentes judiciales informaron que el 21 de mayo del año pasado, una mujer denunció en la sede de UFI ANIVI que el día anterior su hija de 15 años de edad le comentó que su expareja le había enviado fotos en las que salía desnuda a una amiga de la joven y que las imágenes las habría sacado él mismo en momentos en que la violaba. 

De inmediato se abrió una investigación y detuvieron al acusado en Alta Gracia, Córdoba, para luego trasladarlo a San Juan. Por otra parte, la tarea desarrollada por la Justicia logró determinar la realidad de los hechos, en tanto que se pudo acreditar que el hombre abusó sexualmente de la menor. Los hechos ocurrieron cuando la menor tenía 13 años de edad, aprovechando el imputado la situación de convivencia preexistente y la situación de guarda, toda vez que la madre de la menor salía del domicilio.

Además, acreditaron que en fechas aproximadas al mes de julio de 2021, el hombre utilizó una identidad falsa, estableció contacto con la víctima y la convenció de que le enviara fotos desnuda. Luego de ello, usó otro nombre y amenazó a la menor para que mantuviera relaciones sexuales con el propio imputado, pues de lo contrario publicaría las imágenes que la menor le envió.

Con este panorama, desde julio de 2021, aproximadamente, y hasta mayo de 2022, el sujeto abusó de la hija de su expareja con acceso carnal, en reiteradas oportunidades. Los lugares elegidos por el acusado fueron el domicilio en el que convivían en Chimbas, como así también la casa del hermano del imputado en Albardón, un hotel cercano a la Terminal de Ómnibus de Capital y finalmente en la localidad de Alta Gracia, Córdoba, en donde el acusado trasladó a la menor y a la madre de ésta.

Como si fuera poco, la Justicia también descubrió la producción de material de abuso sexual infantil por parte del imputado. Obtenía fotografías y videos de abuso sexual de forma mediata, logrando que la víctima se fotografiara o filmara de acuerdo a las instrucciones impartidas por el mismo y de forma inmediata, hasta mientras abusaba de ella.

El material posteriormente era distribuido en al menos tres grupos de Whatsapp dedicados a compartir archivos de explotación sexual infantil, dentro de los que se han podido identificar a “Cholitas buenas XXX”, “Cholitas caseros buenos XXX”, en cuya descripción reza “solo porno”, y otro grupo denominado “De todo un poco”.

Finalmente, según las fuentes, se ha podido determinar la existencia de material de abuso sexual infantil en el celular del hombre, perteneciente a víctimas menores de edad. 

El último martes, previo a la audiencia de control de acusación, se llevó a cabo la audiencia de juicio abreviado en la que se arribó a un acuerdo con la defensa técnica del acusado. El Tribunal compuesto por Verónica Chicón, Celia Maldonado y Andrés Abelín Cottonaro, condenó al hombre a la pena de 14 años de cumplimiento efectivo.

El castigo fue por abuso sexual con acceso carnal reiterado agravado por la guarda y la convivencia preexistente, grooming, producción, distribución y tenencia de material de abuso sexual infantil y corrupción de menores.