Para Miguel Ríos no hay otra explicación: el hombre que se topó en un par de ocasiones en La Rioja es su coterráneo caucetero Adolfo ‘Gogo’ Ruiz (51) oficialmente desaparecido desde la noche del 24 de setiembre de 2010, cuando salió de ver al dentista y nunca más se supo de su destino. Ríos ya manifestó públicamente su versión y la ratificó con firma y todo ante la Policía. Incluso acompañó a los pesquisas riojanos hasta el barrio donde supuestamente vivía ‘Gogo’, el Juan Domingo Perón, pero no lo encontraron, informó la Policía y el propio Ríos.
Ayer, volvió a decir a DIARIO DE CUYO cómo fueron sus encuentros con Ruiz. ‘La primera vez que lo vi fue en agosto del año pasado para la fiesta de San Francisco. Ahí yo estaba en un puesto, hablamos algo, me compró una gaseosa y siguió. La última vez fue para la fiesta de la chaya en febrero pasado. Yo pensé que vendía panchos para un comerciante, pero en realidad parece que no es así y estaba ahí con otra gente. Ahí charlamos un poco más’, dijo Ríos. Y agregó: ‘yo me entero por Facebook que estaba desaparecido y por eso avisé que lo había visto’. Ríos vivió hasta los 23 años en Caucete y está desde 1999 en La Rioja, donde actualmente es comerciante en la galería Rivadavia; allí vende gorras y anteojos.
Su versión provocó tal revuelo, que ahora el juez a cargo del caso, Eduardo Agudo (Primer Juzgado Correccional) conocerá sus dichos por escrito en La Rioja, le pedirá opinión al fiscal y recién entonces resolvería citar a Ríos para que venga a declarar a San Juan. En el eventual caso de que lo citen y no asista, el juez mandaría a traerlo por la fuerza, dijeron fuentes judiciales. El relato de este hombre provoca algunas dudas entre los pesquisas, quienes aseguran haber detectado algunas contradicciones en el hilo de las situaciones que reveló. Y más de uno no pierde de vista que el resonante hecho tiene un estímulo: la recompensa de $100.000 ofrecida por el Gobierno para poder esclarecer el caso.

