Celina Correa (22) confesó ayer que la tarde del 4 de junio de 2014 simuló ser una enfermera, burló la seguridad privada del área Maternidad del Hospital Rawson y robó una recién nacida para luego intentar hacerle creer a su familia que había dado a luz. Eso significó ayer el acuerdo de juicio abreviado al que llegó con el fiscal José Eduardo Mallea a través de sus defensoras, Carolina Correa y Mariela Rojas, reemplazantes a último momento del defensor Carlos Reiloba. En el pacto, Correa admite su autoría en el delito de sustracción de menores y también su disposición a recibir una condena de 5 años y 3 meses.

Si los jueces Eugenio Barbera y los subrogantes en la Sala III de la Cámara Penal, Matías Parrón y Benedicto Correa, aceptan ese acuerdo, citarán a la acusada para que lo ratifique. Y, de ser así, al cabo de 5 días podrán imponerle una pena igual o menor a la acordada, pero no una mayor.

En teoría, así concluiría uno de los más escandalosos casos de robos de bebés en San Juan, pero la situación no dejó conforme a los damnificados. Marcelo Fernández, abogado de la parte querellante, es decir quien representa a los papás de la nena, se mostró insatisfecho.

‘Un juicio común hubiera representado otra posibilidad para conocer toda la verdad, a fondo, porque a mi entender la imputada no actuó sola. Yo creo que, en este caso puntual, hubo una pequeña estructura, hay ciertas cosas que esta chica no pudo hacer sola, alguien debió facilitarle datos clave, como por ejemplo, cómo moverse en el lugar. A mí me queda la sospecha, pero soy respetuoso de la ley’, dijo el letrado, quien no puede oponerse al juicio abreviado.

Ya en la investigación había surgido la sospecha de que al menos una mujer pudo ayudarle a Correa a entrar con suma facilidad a Maternidad para presentarse ante Pamela Rodríguez como enfermera y al cabo de unos minutos volver para llevarse a su beba diciéndole que la necesitaba para ponerle las vacunas.

La misma madre de la nena dijo que, luego de Correa, apareció otra mujer para pedirle el nombre que le pondría a la criatura. Y esa situación fue atestiguada por otros empleados que aseguraron desconocer a esa mujer y, además, negaron que pedir nombres de bebés sea una práctica habitual en Maternidad.

Hasta ahora, no se sabe quién fue esa mujer, dijeron fuentes judiciales.