Uno de los ocupantes del auto dice que iban a buscar combustible. Otra versión salida de la Policía señala, por el contrario, que hacían picadas. Lo único que se sabe con certeza es que transitaban a gran velocidad, hablan de 130 o 140 km por hora, y que la curva en la rotonda en el acceso a la ciudad de Jáchal les quedó corta. Y el resultado fue que ese coche se estrelló contra el guardarrail, dio varios tumbos hasta caer en un zanjón y su conductor terminó al borde de la muerte por las graves heridas, no así su acompañante que salió ileso por llevar puesto el cinturón.

Anoche, Jonathan Maximiliano Guajardo Jofré (22) permanecía en terapia intensiva del Hospital Rawson como consecuencia de las serias heridas que sufrió en la cráneo y en el resto del cuerpo cuando fue despedido del auto Volkswagen Gol que guiaba ayer alrededor de las 9. Distinta fue la situación de su amigo Emilio, de 17 años, que no tuvo ni un rasguño.

Este jovencito relató que junto a Guajardo habían estado en un boliche durante la madrugada. Después fueron a la casa de un amigo a jugar a las cartas y más tarde al camping de El Vivero municipal, a 3 km del centro de Jáchal, donde se reúnen muchos jóvenes. Como el auto de un conocido se quedó sin nafta, Guajardo y él decidieron ir a la estación de servicio. Fue así que tomaron por la ruta 150 al Este a bordo del Gol. El adolescente contó que pasando la calle Juan de Echegaray, 200 metros antes de la rotonda, el conductor aceleró a fondo y entonces él se puso el cinturón y se sujetó. Cuando el auto entró a la curva de la rotonda, no pudo girar y pasó de largo hacia la barrera de contención. Tras el impacto, el auto dio algunas vueltas y en eso Guajardo fue despedido del interior, al no llevar puesto el cinturón. Los golpes lo dejaron inconciente y con múltiples heridas.