Determinar qué tipo de accidente aéreo hubo. Entrevistar y saber cuál fue el estado psicofísico del piloto en el momento del siniestro y si estaba o no habilitado para pilotear. Conocer a fondo el historial y el estado del avión, que será trasladado íntegramente a Córdoba. Analizar la escena del siniestro para conocer algunos indicadores, como la trayectoria o la velocidad de la aeronave. Recolectar toda la evidencia testimonial previa, concomitante y posterior al accidente. Elevar un informe con las conclusiones al juez federal que investiga el caso para que resuelva si el avión hidrante que, de milagro no provocó una tragedia en el barrio Las Heras, Capital, el lunes a la tarde, cayó por un error humano, una falla mecánica o una combinación de ambas.

Esos serán los ejes centrales de los peritos de la Junta de Investigación de Accidentes de Aviación Civil (JIAAC), que ayer en la tarde llegaron a San Juan provenientes de Córdoba para analizar cada detalle de ese siniestro que causó conmoción y un gran susto entre los vecinos que lo vieron precipitarse alrededor de las 18.20 del lunes en la calle Teniente Coronel Antonio Blanco, lugar en el que destruyó el fondo y el frente de una casa, un auto y cuatro árboles antes de quedar panza arriba sobre una medianera entre dos viviendas.