Si el tribunal tuviera que resolver, sólo con la versión de los acusados, cómo cierra el caso de esos cuatro expolicías sospechados de quedarse con $15.000 de un comerciante al que sorprendieron manejando ebrio con esa plata y un arma, el asunto no sería sencillo. En las primeras audiencias del juicio en la Sala III de la Cámara Penal, los propios imputados, salvo una que se abstuvo, remarcaron que no se dejaron ningún dinero. Pero dos de ellos, los oficiales Ernesto Fernández (entonces en la Seccional 4ta.) y Rosa Romero (esa vez en la Brigada Femenina), se echan en la culpa en ese punto.

¿Cómo ocurrieron los hechos? Sintéticamente, el 14 de septiembre de 2008 en la madrugada, en Libertador y Alvear, Capital, el comerciante Rodolfo Castro queda detenido por manejar ebrio. Le pasa a su mujer una riñonera con plata y un revólver. Y luego ambos quedan implicados en la portación de esa arma y resistirse al operativo, cuando la mujer fue revisada en la Brigada Femenina y le descubrieron los valores y el revólver.

¿Qué dijeron los implicados? La agente Emilce Coria trasladó a la mujer de la Seccional hasta la Brigada Femenina. Y dijo que allí la oficial Romero le pidió ir a llamar a Fernández para que agregue al sumario (en la Brigada Femenina no los hacen) que la mujer tenía plata, que no vio, y un arma.

La agente Emma Muñoz se abstuvo de declarar. Pero antes dijo que le habían dado la plata y el arma al oficial Fernández, aunque en su libro de calabocera no asentó que la detenida tenía esos objetos.

La oficial Romero reiteró ayer que le dio la plata y el arma a Fernández y que tiene testigos. Pero Fernández aseguró que sólo recibió un acta con el arma, porque nunca las policías de la Brigada le hablaron de dinero.

Determinar quién miente y quién no, será el meollo de la cuestión para los jueces Maximiliano Blejman, Eugenio Barbera y Graciela Del Pie. Claro está, luego de escuchar testigos y cotejar prueba documental, como las actas que se hicieron cuando detuvieron a ese comerciante y a su mujer, ambos por ahora con el beneficio de la probation, suspensión del juicio a cambio de tareas comunitarias.