La historia que vincula a Abigail Lucero Gatica (9) con el Centro Integral de la Mujer y el Niño (Cimyn) comenzó el viernes 23, según sus padres, cuando la menor ingresa por primera vez a ese edificio de calle Santa Fe y Catamarca, en Capital, víctima de una intoxicación con monóxido de carbono. Sigue después, el domingo 9 de julio, con un segundo ingreso al mismo lugar por una "descompostura". Y termina el martes 11 de este mes en horas de la tarde cuando la Justicia toma conocimiento del fallecimiento de la menor debido a una "sepsis en infección de vías respiratorias", según el informe de la autopsia. En horas de la tarde de ayer y por orden judicial, la Policía secuestró documentación e imágenes de la clínica. Los padres apuntan a dos médicos que, a decir de su abogado patrocinante, César Jofré, habrían cometido "negligencia" en el sector de Urgencias del Cimyn.

A Abigail la atendieron dos médicos en los ingresos previos a su fallecimiento, según consta en la historia clínica de la menor, que ya está en poder de la Justicia provincial. El 23 de junio recibió asistencia del médico Mario Tripolone, lo mismo que el 9 de julio; solamente dos días antes de su fallecimiento. En el primer ingreso la menor presentaba cefalea (dolor de cabeza). En el segundo, la diagnosticaron por una Rinofaringitis (inflamación moderada de las vías respiratorias superiores de origen infeccioso) y la mandaron a su casa. El día de su muerte, Abigail fue atendida en el Cimyn por el médico José Lloret, quien aparentemente le encuentra síntomas similares a una enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) e Insuficiencia respiratoria descompensada. Lloret la ingresa en urgencias, donde intentan reanimarla pero finalmente fallece, a las 14.45 de esa misma tarde.

Los padres de la niña, según dijo el abogado Jofré ayer en una entrevista en el programa Demasiada Información de Radio Sarmiento, aseguran que a su hija "nunca le colocaron oxígeno, a pesar de que no podía respirar y le faltaba el aire". Además el letrado aclaró que la víctima "ingresó siempre por sus propios medios" al Cimyn.

La Policía rastreaba ayer en horas de la tarde cualquier registro informático en el que consten las atenciones, fechas y hora de ingreso y de egreso, diagnósticos e indicaciones que le hubieren realizado a la menor en los días que fue atendida en ese instituto médico entre junio y julio de este año. También rastreaban cámaras de seguridad pertenecientes a la clínica de los días 23 de junio (entre las 8 y las 9 de la mañana), del 9 de julio (desde las 0 a la 1 de la madrugada) y 11 de julio (entre las 13 y las 14). El objetivo del pedido judicial es rastrear los movimientos de la familia y también los de los profesionales a quienes apuntan los padres de Abigail.