De dos y hasta seis delincuentes. Encapuchados, a cara descubierta. Siempre armados, siempre violentos. Movilizándose en motos, en auto o incluso, escapando con el botín en las movilidades de las víctimas. Sorprendiendo a un gran número personas en reuniones familiares o mientras descansaban. Tomando como blancos a comerciantes, trabajadores, amas de casas y hasta parientes de funcionarios. Así fueron algunos de los violentos asaltos cometidos contra familias en los últimos 70 días en distintas zonas de la provincia, algo que cuajó en una tendencia en aumento: en base a un relevamiento de este diario con los hechos que trascendieron públicamente, se desprende que desde junio pasado hasta ayer, en la provincia han ocurrido al menos 20 ataques armados a familias, contra 9 perpetrados en el mismo periodo del año pasado. Incluso, el propio jefe de Policía, Miguel González, aseguró estar "preocupado" ante esa escalada que atribuye a un desplazamiento delictivo por la mayor presencia policial en el centro y asegura que combatirá con operativos intensivos (Ver página 1500).
Del relevamiento se desprende que los meses con mayor número de ataques fueron junio y julio pasados, con 9 golpes cada uno. En agosto, por ahora hay 2, el último en el barrio Camus, Rivadavia, que terminó con 3 detenidos y el secuestro de un arma y el botín (Ver Roban pero caen…).
En 2010, de los 9 asaltos registrados en el mismo período tomado como muestra, julio está a la cabeza con 6 casos. En ese período, uno de los atracos más importantes lo sufrió el subsecretario de Deportes, Juan José Chica. (Ver Los casos más resonantes)
Los departamentos más asediados en esos meses de 2011 fueron Capital y Santa Lucía, con 4 ilícitos cada uno. Después sigue Rawson con 3, y San Martín y Rivadavia con 2. Luego vienen Chimbas, 9 de Julio, Angaco, Caucete y Albardón, en los que se detectó 1 solo asalto por departamento.
Otro dato que surge, es que en 6 de los 19 casos de 2011, actuaron dos delincuentes. Como el caso del repartidor Nicolás Díaz, que fue asaltado y golpeado el 18 de junio último por dos sujetos armados. En esa oportunidad fue reducido junto a su esposa y su hijo de 4 años en su casa del Bº Los Lagares, Rawson, y los ladrones encañonaron a la criatura para que Díaz entregara $20.000 de la venta de una camioneta.
En otros 5 casos, los ataques los cometieron tres ladrones: el 14 de julio último, tres ladrones redujeron a la esposa y una de las hijas de Oscar Azcurra, el presidente del Instituto Provincial de Exploraciones y Explotaciones Mineras (I.P.E.E.M.) en su vivienda de Angaco. Allí, los malvivientes llegaron en moto, tocaron el timbre y redujeron a las mujeres a punta de arma para escapar con $1.000 pesos, una cartera, un LCD de 32.
Otro dato llamativo es que dos familias fueron atacadas dos veces en pocos días. Uno de esos casos es el de Fabián Macía, un comerciante de San Martín, que fue reducido por dos ladrones el viernes 3 de junio último junto a Armando, su padre, para robarle 100 paquetes de cigarrillos. Cuatro días después, tres sujetos y una mujer los atacaron de nuevo en esa casa. En esa ocasión, los malvivientes golpearon a Armando y huyeron solamente con un LCD de 32′. Otro caso testigo es del comerciante Sebastián Chatard (ver página 15).
Pero en algunos casos, las bandas llegan a estar formadas por 6 ladrones, que cuentan con el apoyo de vehículos o hasta en algunos atracos, huyen en el auto de la víctima. Como le pasó a la médica Analía Más el 5 de julio último. En su casa de Médano de Oro, Rawson, 6 sujetos la redujeron con sus dos pequeños hijos y en su auto cargaron $2.500, aparatos y ropa. Luego el rodado fue abandonado en Chimbas.
