Escucharon ruidos. La dueña de casa despertó a su hijo diciéndole que había alguien en el garaje, entonces el muchacho salió presuroso a la entrada. Lo único que vio fue a un desconocido que saltaba hacia la vereda y corría con un bidón en la mano. Lo que vino después fue la desesperación por salvar a su madre y su abuela enferma, y el desastre por esas llamaradas que empezaron en su auto cero kilómetro y que destruyeron también a otro coche, la galería y casi toda la vivienda, además de cuatros perros que murieron quemados.

La familia Zamora aseguró que no tiene problemas con nadie y no sabe a qué atribuir el atentado de ayer en la madrugada en su casa de calle Rioja al 2034 Sur en Villa Echegaray, Rawson. Sin embargo, los policías de la Seccional 3ra investigan la posible relación del hecho con la denuncia y el juicio que inició esta misma familia hace 4 años a raíz de una estafa que sufrió con la venta de un Renault Fuego, indicaron fuentes del caso.

Juan Zamora (23) contó que su madre lo despertó asustada pasadas las 3 de la madrugada y le avisó que un extraño se había metido al garaje. “Se veía el resplandor por la ventana. Cuando salí, vi a un hombre que escapaba con un bidón. Entré y le dije a mi madre que llamara a la Policía, pero ahí me di cuenta que ya estaba ardiendo el auto. Lo primero que atiné fue a sacar a mi abuela de 92 años, que esta enferma y postrada en su cama, porque el auto podía explotar en cualquier momento”, expresó el joven estudiante universitario y empleado de una fábrica. De esa forma llevó hasta la vereda a su abuela María Gaya y a su madre Adriana Zamora (50).

A todo eso las llamas tomaban fuerza en el Renault Clio, que fue comprado 0 km por el joven el 7 de julio último. Los investigadores aseguraron que el fuego fue intencional y empezó en los asientos delanteros de ese auto. Dan por hecho que rompieron un vidrio o abrieron una puerta y le arrojaron combustible. En minutos, el fuego alcanzó también a la coupé Renault Fuego (el de la denuncia), que estaba más al fondo, y el techo de madera de la galería. Y luego se extendió a la casa, agarrando la cocina, dos dormitorios y parte del living comedor. La familia contó que las pérdidas fueron totales en artefactos y muebles, incluso murieron quemadas cuatro mascotas. Los uniformados del Departamento Bomberos, que controlaron el siniestro, estimaron daños en un 70 por ciento de la vivienda.