La dueña de casa asegura que su padre tiró el cigarrillo en la cama. Una de sus hijas, por contrario, decía que el abuelo dejó la colilla encendida por descuido. Haya sido a propósito o un simple accidente, lo cierto es que ese cigarro provocó ayer un incendio que tuvo consecuencia dramáticas para el hombre mayor y toda su familia. Los 16 ocupantes de esa casa del Bº La Estación, en Rawson, perdieron su ropa, sus muebles y aparatos del hogar producto de las llamas.

El siniestro de ayer a las 11.30 dejó en la calle a Carlos Castillo, a su mujer María Chávez, a sus ocho hijos, sus cinco nietos y al propio abuelo, José Chávez (67). Es tan pobre la familia que casi todos, incluido el hombre mayor, dormían en una misma habitación de esa vivienda de la manzana 17 del populoso barrio La Estación.

María Chávez estaba destrozada, pero no ocultaba la bronca contra su padre. “Me cansé de pedir ayuda. Mi papá es un alcohólico y no lo puedo manejar. Él me había dicho: ‘van morir todos, mangas de c…, voy a quemar la casa’. Seguro que él tiró el cigarrillo en la cama. Ahora anda por ahí, pero no lo quiero ni ver”, decía llorando la mujer. Su hija Jésica (23) se inclinaba más a pensar que había sido un accidente, que fue sin querer que su abuelo dejó caer esa colilla en la cama y se fue a la calle.

Luciana (26), la hija mayor de María, contó que fue ella la que vio el humo que salía de la habitación. ‘El único que estaba en la pieza era mi hermano Franco, que trabaja cuidando coches en la noche y estaba durmiendo. Lo primero que hice fue despertarlo para que saliera. El fuego agarró la cama de mi abuelo y se desparramó por todos lados. Ya no pudimos hacer nada. Menos mal que los chicos estaban jugando afuera’, aseguró. Las llamas arrasaron esa habitación grande abarrotada de camas y algunos roperos, después el fuego se trasladó a la parte de la cocina comedor, al baño y el lavadero. Perdieron sus ropas, el televisor, los muebles y todos los electrodomésticos. La parte menos dañada era una pieza del fondo.