"Nadie de por acá cerca vio ni escuchó nada. Me parece raro, porque para hacer ese hueco en el techo les debió tomar varios minutos y usaron una amoladora para hacerlo. Pero igual, parece que nadie escuchó los ruidos". Suspicaz, indignada. Así estaba ayer Marcela Lirola tras el ataque a su carnicería. Y es que el comercio fue atacado por al menos dos ladrones que, aparentemente, utilizaron una amoladora para hacer un hueco en forma de rectángulo en el tinglado del inmueble e ingresaron por un baño. Adentro se dedicaron a robar de todo: unos 30 kilos de carne de asado, pollos, chorizos, los 1.900 pesos que tenía el verdulero y dos balanzas electrónicas. El total de lo sustraído rondaría los 10.000 pesos, precisó la propietaria del negocio.
El blanco atacado es el "Trozadero Fátima II", situado en la esquina Suroeste de Colón y Benavides, en Capital. Este negocio hace 4 meses inauguró en ese cruce y todavía no había sido instalada la alarma, relató Lirola, quien descubrió el atraco cuando llegó ayer a las 9 a abrir.
Supuestamente, al menos dos delincuentes cortaron durante la madrugada con una amoladora un rectángulo del sector Sur del tinglado, de unos 50 cm. de largo por 40 cm. de ancho. Lo increíble es que en la esquina del costado Este de la carnicería hay una estación de servicios, pero aparentemente ninguno de los empleados vio ni escuchó nada raro, comentaron en el comercio.
Después de hacer el boquete en el techo, los ladrones descendieron entre los caños de la instalación eléctrica hasta el techo de yeso del baño del local y lo rompieron.
Una vez dentro, sacaron los 30 kilos de asado que estaban en unas bateas y destrozaron una caja registradora. En esa tarea, uno de los ladrones se lastimó y sangró, señaló la dueña. De esa parte de la carnicería, robaron dos costosas balanzas electrónicas. Del puesto del verdulero, sustrajeron los 1.900 pesos que tenía para pagar ayer a proveedores. Y de unas heladeras, sacaron pollos y chorizos, aunque la propietaria no supo precisar qué cantidad.
"Hace 4 meses que estamos acá y es el primer robo que sufrimos. Nos han robado como unos 10.000 pesos en total. Ahora vamos a llamar a un metalúrgico para que ponga unas rejas ahí o tape con algo ese hueco. Aparte hoy (por ayer) vamos a instalar la alarma sí o sí", explicó resignada Marcela Lirola.

