San Juan.- Durante la audiencia de hoy, Alejandra Ríos, mamá de Camila Brusotti, se quebró al escuchar el relato de Hugo y Marina, sus padres. Ambos señalaron a Oris como el responsable del aislamiento de su hija, aunque reconocieron que nunca fueron testigos de un episodio violento.

“Sorprendidos y en desacuerdo”, así definió el matrimonio la reacción que tuvieron al enterarse que su hija Alejandra iniciaría una nueva relación a sólo dos meses de la separación con su marido de 12 años.

Aunque los primeros tiempos transcurrieron con normalidad, afirmaron que con el correr de los meses se empezó a “retacear” el contacto que los abuelos tenían con su nieta. “Noté que cuando venían Alejandra estaba estaqueada al lado de Oris y Camila en la punta de la mesa, nos llamó la atención la quietud de ambas. Nunca podíamos acceder a hablar a solas con nuestra hija, tuvimos un par de situaciones con Oris y empezamos a perder el contacto”, relató Hugo.

Una vez que la pareja dejó su departamento de Capital para ir a vivir a Santa Lucía la relación entre las familias empeoró. “Por ahí íbamos a la escuela para verla aunque fuera a la salida, pero meses antes de la internación ya no la veíamos”, contó la abuela.

Sin precedentes de violencia

Hugo y Marina afirmaron que “jamás’ Alejandra contó estar amenazada o ser víctima de violencia. Fue recién durante la internación de la nena que su hija se sinceró con una de sus hermanas. “En el sanatorio le contó a su hermana que Oris le pagaba y le había hecho algo a Camila. Fue entonces que decidimos que se fuera con nosotros a la casa, él se puso loco porque no sabía dónde estaba. Ahí nos enteramos que la amenazaba con matarnos a nosotros, a Javier (el papá biológico de Camila) y el resto de la familia”, contó Marina.

“Si estamos acá es porque algo pasó, pero jamás lo presencie. Yo creo en Alejandra”, finalizó su testimonio Hugo.