Un policía de Mendoza será sometido desde hoy a un juicio por jurados populares por el travesticidio de Melody Barrera, asesinada a balazos en 2020 en la localidad de Guaymallén, en el primer debate de este tipo en esa provincia que tratará el agravante de "odio a la expresión de género", informó Télam.

Para hoy está prevista la audiencia denominada "voir dire" de selección de los 12 jurados y los suplentes que conformarán el tribunal popular. Pasado ese proceso, tras las instrucciones de la jueza Nancy Lecek, se estima que por la tarde comiencen los alegatos de apertura. Se espera que el viernes 16 de septiembre, tras los alegatos de clausura de las partes, el jurado esté en condiciones de pasar a deliberar. El único acusado por el crimen es Darío Jesús Cháves Rubio (33), quien se desempeñaba como oficial de la Policía de Mendoza en la comisaría 34 del departamento de Godoy Cruz.

El expediente le atribuye al detenido el delito de "homicidio agravado por el uso de arma de fuego, por odio de género o a la orientación sexual (travesticidio), por la función de policía, ensañamiento y alevosía", el cual prevé la pena de prisión perpetua. Por su parte, desde la defensa alegan que hubo una agresión previa "injustificada" por parte de la víctima fatal y que se trató de un homicidio en exceso de legítima defensa, el cual prevé una pena menor.

El asesinato ocurrió en la madrugada del sábado 29 de agosto de 2020 cuando Barrera (27) recibió seis disparos de arma de fuego desde un vehículo en la calle Correa Saa y Costanera, en Guaymallén. Un llamado a la línea de emergencia 911 alertó a las autoridades sobre los disparos y enviaron un móvil policial y una ambulancia hasta la zona indicada. En un sector donde se produjo el hecho se encontraron varias vainas servidas de calibre 9 milímetros y posteriormente la pericia balística realizada sobre la pistola de Cháves determinó que los proyectiles y las vainas eran coincidentes.

En tanto, el imputado quedó detenido el 17 de septiembre del 2020 en la dependencia donde se desempeñaba. La detención surgió del secuestro de filmaciones, la declaración de un testigo y un informe georreferencial sobre comunicaciones telefónicas generadas en la zona que ubicaría a Cháves Rubio como principal sospechoso del travesticidio. Además de las filmaciones y el cruce de llamados, uno de los testigos señaló haberse encontrado con el supuesto agresor, quien le comentó sobre una discusión previa en la que Cháves Rubio habría manifestado "ir a buscar un arma y cagar a tiros al travesti". Este testigo detalló características físicas del sospechoso y describió también el Volkswagen Bora que apareció en los videos.

Con estos y otros datos, los pesquisas individualizaron al detenido y, al realizar tareas en las inmediaciones de la dependencia policial, dieron con su VW Bora.