El juicio contra el ex comisario Alejandro Pereyra por intentar matar a tiros y quemar al empresario Hugo Naranjo el 27 de mayo de 2006, comenzó ayer cargado de polémicos cruces. El máximo pico de tensión se produjo cuando la fiscal Alicia Esquivel Puiggrós tomó la palabra para responder a los planteos de la defensa y la parte querellante que, por razones distintas, cuestionaban la acusación. Entonces la fiscal dijo que los planteos eran impertinentes, improcedentes, obstruccionistas, atentatorios de la seguridad jurídica, y que así las partes demostraban que no querían que empiece el juicio. Es más pidió sanciones y aseguró que le preocupaba el "grave desconocimiento del derecho" de la parte querellante, porque, por ejemplo, pedía citar a un grupo de testigos que el tribunal ya había admitido. "El código manda, no las ganas de las partes de crear un show", disparó la fiscal.
Entonces uno de los abogados de Naranjo, Javier Cámpora, retrucó, molesto: "no soporto la animosidad, no me gustan las descalificaciones. Lamento que la fiscal defienda cosas con errores, pero la instrucción no se clausuró en debida forma".
Por la noche, los jueces Félix Herrero Martín, Juan Carlos Peluc Noguera y Arturo Velert Frau (Sala II, Cámara Penal) rechazaron los planteos y adhirieron a la posición de la fiscal.
¿Qué pidieron las partes? Cámpora y Antonio Falcón solicitaron una ampliación de la acusación, porque consideraban que debía incluirse el agravante de la premeditación contra Pereyra, a quien no se le había enrostrado su rol de funcionario por el estado policial que aún conserva pese a su retiro. Y porque no se habían investigado otros delitos, como el daño provocado en el incendio de las oficinas cuando se intento asesinar a Naranjo.
Volvieron a insistir en que Eduardo Fornasari (sobreseído como quien mandó y pagó a Pereyra por el crimen de Naranjo) y su abogado Guillermo Toranzo sean citados al declarar como testigos, y no disimularon sus intenciones de volver a investigar a Fornasari. También pidieron declarar inconstitucional un artículo legal que les impide cuestionar la elevación del caso a juicio y que Peluc Noguera no intervenga en el caso porque Naranjo dijo que eran amigos, situación que el juez negó.
A su tiempo los defensores Diego García Carmona e Irma Alonso criticaron el "defectuoso" relato de los hechos en la acusación, pidieron declararla nula y mandar el expediente al juzgado que investigó para que su cliente se defienda sin el agravante del mandato y el precio porque Fornasari ya fue sobreseído. Además reiteraron sus dudas por la imparcialidad y la independencia al menos de los jueces Herrero y Peluc, pero no los recusaron.
"Acá la prioridad absoluta no es el juzgamiento sino la libertad (de Pereyra). La prioridad (para el tribunal) es condenarlo antes de que recupere la libertad", dijo García Carmona. En los próximos días la Corte de Justicia debería resolver si debe o no salir por pasar más de 3 años encerrado sin un fallo.

