Un joven que había sido detenido en febrero por amenazar a una abogada de más de 60 años con tajearle el rostro como hizo como una excompañera de secundaria, si no accedía a mantener una relación amorosa con él, se fugó del Hospital Marcial Quiroga cuando lo trasladaban desde la sala de Psiquiatría al sector de Odontología, dijeron ayer fuentes policiales y judiciales. El caso es polémico: según fuentes judiciales, el sujeto había sido calificado como ‘peligroso’ por un psiquiatra y se suponía que, al estar detenido, debía estar custodiado por algún uniformado pero no fue así: el martes en la mañana, era llevado de un lugar a otro solo por la enfermera.
Luego de un día de estar prófugo, la situación se descomprimió. Ayer, alrededor de las 14, ese joven identificado como Renzo Orozco (18 años) fue entregado por su familia en el 2do Juzgado Correccional, desde donde volvió a ordenarse su internación.
Fue el segundo escape de presos en apenas 2 días. El domingo otros tres se fugaron de la Seccional 2da luego de forzar al menos un barrote de una puerta en la zona de calabozos, que conecta a un depósito sin techo. Ese mismo día, uno de ellos, de 17 años, fue entregado por su familia. Al día siguiente la Policía recapturó a otro y ayer se entregó el último en Tribunales acompañado de su abogado, y con la versión más favorable a sus intereses: informalmente, dijo que sólo aprovechó la abertura de esa puerta para irse (Ver página 11).
‘AMOR ENFERMIZO’
El último fugado es protagonista de una historia bastante particular. Según fuentes judiciales, Renzo Orozco fue detenido el pasado 21 de febrero, cuando se supo que un psiquiatra lo consideraba ‘peligroso’, pues a la cabeza de una supuesta lista suya de personas más odiadas estaba una abogada.
Esa profesional -dijeron- había sido contactada por la madre de Orozco para conseguir que su padre lo asista con una cuota alimentaria. Todo indica que entonces el joven se ‘obsesionó con un amor enfermizo’ por esa mujer, que está casada y tiene familia, precisaron.
Según esa versión, el muchacho empezó a acosar a la mujer y al verse rechazado, le dijo que le cortaría la cara como hizo con su excompañera. Entonces la letrada puso la denuncia en el ámbito judicial, y con el diagnóstico de su peligrosidad, pasó a estar detenido.
Ahora, el informe psiquiátrico es clave para el futuro de ese joven, pues todo indica que no está en su sano juicio. Si confirman que no está bien y es peligroso, podría seguir internado.

