Los ladrones llegaron en una moto y apenas se detuvieron, enfilaron hacia esa farmacia de calle Mendoza, en Rawson. Adentro, cuatro empleados atendían a dos clientes sin percatarse del peligro que se avecinaba. Cuando los sujetos ingresaron y tuvieron a tiro a uno de los clientes, sacaron un arma y se la pusieron en la cabeza. De inmediato, el otro delincuente cruzó el mostrador, obligó a las víctimas ir hasta el baño donde los encerraron y después se fue derecho hacia la caja donde funciona el "Rapipago", de donde extrajo un jugoso botín, un monto que luego acarrearía polémica porque desde el mismo comercio informaron a la policía que les habían llevado unos 20.000 pesos y luego dejaron trascender la versión de que la cifra no llegaba a 5.000. En la policía, daban más crédito a la primera versión.

Todo ocurrió alrededor de las 11:40 en la farmacia "Nueva Mendoza", situada en calle Mendoza 1153 Sur, en Rawson. A esa hora dos sujetos a cara descubierta llegaron en una moto (sería una 110cc.) hasta ese local. Apenas entraron y tuvieron a tiro, uno de los ladrones sacó un arma (al parecer una pistola 9mm.) y encañó a uno de los clientes, comentó a puertas cerradas un muchacho que trabaja en la farmacia y que no dio su nombre. Ese joven explicó escuetamente que los ladrones los llevaron al baño y que en ningún momento los golpearon o los agredieron verbalmente. Después se dirigieron a la caja donde estaba la recaudación del "Rapipago" y de allí se llevaron toda la plata.

En la comisaría 6ta., a cargo de la investigación, anoche esperaban que se radicara la denuncia para determinar fehacientemente la verdadera cifra de lo sustraído. También esperaban obtener alguna pista de los delincuentes a través de los reconocimientos fotográficos que las víctimas deben realizar en los álbumes de sospechosos que tiene la fuerza. Anoche, los pesquisas estaban confiados en poder localizar y apresar a los ladrones.