17,10, buena visibilidad en ese cruce de Pocito. Bandas sonoras en la calle 11 y también en la ruta nacional 40 para disminuir la marcha, indicadores de velocidad, carteles con la consigna precisa: "Pare". Y una medida más de prevención: un operativo conjunto de la policías federal y la provincial, con efectivos de la comisaría 7ma., entre las 9 y las 17, para controlar vehículos y personas. Pero apenas levantaron el operativo y a pesar de visibilidad y las múltiples señales, los conductores de dos camionetas se cruzaron de manera violenta, con consecuencias irreversibles.
El vehículo que circulaba hacia el Norte por la ruta 40 impactó de lleno en el costado del acompañante de la camioneta que transitaba hacia el Este por calle 11. La arrastró hasta un guardarrail y siguió unos metros hasta detener su marcha. Cuando todo paró, una mujer daba muestras claras de haber sufrido demasiado. Y el peor de los pronósticos se confirmó alrededor de las 20,30, cuando la policía conoció del deceso de esa mujer en el hospital Guillermo Rawson.
La víctima se llamaba Marta Restivo, tenía 39 años, vivía en un barrio de Pocito y se dedicaba a vender cosméticos, dijeron en la policía. Justamente eso pretedía hacer ayer en la camioneta Rastrojero que conducía un vecino y empleado suyo de 17 años (habilitado para conducir) cuando los embistió la camioneta Isuzu que guiaba hacia el Norte Rogelio Andrade (62), rumbo a su casa en Capital, informaron fuentes policiales.
"Es de no creer esto de la actitud de los conductores. Estuvimos todo el día en ese cruce y chocan apenas levantamos el operativo", se sorprendía ayer un jefe policial de la zona. Anoche, los policías de la comisaría 7ma. recababan todas las pruebas para que un juez resuelva el caso.

