El fiscal Gustavo Manini y el defensor oficial Carlos Reiloba (representa a la parte querellante) pidieron ayer la pena de cárcel perpetua para Sonia Romero (27) y su expareja Nicolás Agüero (33) por matar a golpes a la pequeña hija de la mujer, Alina Suárez Romero. La nena tenía 2 años cuando murió a causa de continuos malos tratos que le provocaron la muerte el 14 de abril de 2010, en Caucete. Aquella vez, el médico forense que analizó el cadáver de la nena detectó más de 30 lesiones, entre las que sobresalieron la fractura de dos costillas y el riñón del costado izquierdo, la rotura de un vaso sanguíneo, una vieja fractura en el cráneo y hemorragias en esa zona. Además de la pena máxima, Reiloba volvió a pedir que los metieran presos (están libres por vencimiento del plazo de prisión preventiva) para que no se fuguen. A su turno, la defensora oficial Mónica Sefair (asiste a Agüero) planteó la inconstitucionalidad del castigo perpetuo, por considerar que fue abolido por normas mundiales a las que Argentina adhirió. También pidió la absolución de su defendido por el beneficio de la duda.

Maximiliano Orozco, también pidió la absolución ‘lisa y llana’ de Romero, por entender que no tuvo nada que ver y fue otra víctima de la violencia de Agüero.

Mañana, el tribunal de la Sala I de la Cámara Penal dará su veredicto.