El fiscal de Cámara José Eduardo Mallea y Mario Vega, el defensor oficial que actúa como abogado de la familia de la víctima, pidieron ayer a los jueces de la Sala III de la Cámara Penal aplicar el máximo de la pena, perpetua, para el acusado de matar de un tiro al comerciante Mauricio Tello, en aquel conmocionante asalto frustrado ocurrido minutos después de las 14 del 29 de junio de 2008 en el local de la víctima en Alvear y Doctor Ortega, Rawson.

La defensa encabezada por Rolando Lozano, entendió en cambio que no quedó probada con certeza la participación de su cliente y pidió la absolución por el beneficio de la duda o en todo caso que se califique el hecho como homicidio en ocasión de robo y no como lo calificaron el fiscal y el defensor, homicidio criminis causa: ambos entendieron que Leiva mató por despecho ante la frustración de no poder concretar el robo. También lo acusaron de tentativa de robo agravado y portación ilegal de arma de guerra, y Vega pidió que se ordene continuar la investigación para dar con los dos cómplices que acompañaron a Leiva ese día.

Para Mallea y Vega fue clave que el hermano de la víctima, Abel Palacios, reconociera "sin dudar" a Leiva como quien portaba el arma homicida, una pistola calibre 45 con proyectiles de punta fragmentada, prohibidos para el uso incluso en caso de guerra -precisó Vega- por su poder destructivo.

Ambos descalificaron además la versión de Leiva de que no conocía Rawson y nunca usó barba por alergia al pelo. Según Mallea, Leiva registra 32 causas abiertas, en 28 de las cuales estuvo detenido, incluido el arresto en la comisaría 6ta. de Rawson. Y echó por tierra el tema de la barba: Palacios dijo que la usaba el día del crimen y que se rasuró cuando se lo mostraron en Tribunales. Y el fiscal consideró válido el relato porque un médico descubrió huellas de rasuramiento.

Fiscalía y querella también remarcaron el informe psicológico de Leiva, considerado un sujeto con impulsos agresivos, con tendencia a actuar y con rasgos psicopáticos, por "no considerar para nada al otro".

Tales pruebas fueron cuestionadas por Lozano, quien pidió a los jueces Héctor Fili, Eugenio Barbera y Ricardo Alfredo Conte Grand un "esfuerzo interpretativo de la prueba", porque a su entender el testimonio de Palacios y el de la esposa de la víctima, Carina Marambio, fueron "contradictorios y con tintes de mendacidad". Ayer remarcó que en la investigación ambos dijeron que podían identificar al homicida pero en fotos reconocieron a personas distintas.

Es más, Lozano cuestionó que en un primer reconocimiento en fotos Palacios apuntó a otro sujeto, y mientras buscaban a ese sospechoso identificó a Leiva. También criticó que Palacios y Marambio hablaran de que el tiro fue por la espalda cuando un médico dijo que el disparo fue de frente. Hoy, el fallo.