Desde ayer buscan dar con el paradero del guardia de seguridad acusado de abusar sexualmente de un hombre de 50 años con síndrome de Down dentro de una empresa de transporte de Capital. La detención la pidió el fiscal de instrucción Daniel Guillén después de que el lunes último escucharan el testimonio de la víctima a través de Cámara Gesell, quien con su relato detalló y confirmó los ataques sexuales.
Fue así que el juez Benedicto Correa, titular del Quinto Juzgado de Instrucción, ordenó ayer detener al sospechoso identificado como Juan Pereyra, de 28 años, informaron fuentes judiciales. Los policías de Seguridad de Personal de la Brigada ya hicieron allanamientos, pero hasta anoche no lo localizaban. Una versión señala que el acusado hizo saber a través de su abogado defensor que se entregaría en las próximas horas.
El caso, publicado en exclusiva por DIARIO DE CUYO, fue denunciado el 10 de agosto último por la familia del hombre ultrajado. Este también trabaja en la firma transportista y tiene un retraso madurativo importante, dijeron fuentes del caso. El guardia, que siempre estaba apostado en la garita de ingreso a la empresa, lo conocía y aparentemente tenía confianza con el discapacitado por el trato diario.
La familia se enteró lo que sucedía por medio de otro empleado. El discapacitado le contó a esta persona que el guardia de seguridad lo había obligado a practicarle sexo oral. Estos hechos supuestamente ocurrieron el 29 de julio y el 5 de agosto pasado en horas de la tarde dentro de los baños de la empresa, cuando no habían otros empleados. La sospecha es que, mediante engaño o amenazas, el vigilador hizo quedar al discapacitado después de su horario de trabajo. Los denunciantes corroboraron esto con la grabaciones de las cámaras de seguridad del predio, que registraron los momentos en que el guardia llevó al discapacitado al sector de los baños en las horas y los días que supuestamente se produjeron los abusos. Tras la denuncia, el guardia renunció al trabajo.
Lo único que faltaba era la declaración de la víctima a través de Cámara Gesell, lo que se concretó el lunes último. En ese relato el discapacitado confirmó todo frente a los psicólogos, reveló una fuente judicial. Frente a tan incontrastable prueba, el fiscal Daniel Guillén pidió la inmediata detención de Pereyra por el delito de abuso sexual agravado por acceso carnal y el juez Correa libró ayer la orden de captura.
