En el final, Claudia Mercado (26) y Jorge Luis Olmos (27) lloraron. Fue cuando les pusieron las esposas y les dijeron que debían volver a la cárcel de Chimbas, donde pasaron 3 años presos hasta que los liberaron porque no habían sido juzgados por el crimen de Gisel Alaniz (20 años, madre de una nena) y, en consecuencia, tampoco habían recibido sentencia. Pero ayer, este último paso procesal se cumplió, cuando los jueces Raúl José Iglesias, Silvia Peña Sansó y la subrogante Silvina Rosso (Sala I, Cámara Penal), los condenaron a prisión perpetua, a ella como autora y a él como partícipe principal de un homicidio agravado por alevosía (matar a traición) y les aplicaron el encierro preventivo para evitar que se fuguen. ‘Esta medida cautelar se aplicará hasta que la condena quede firme o sea revocada’, explicó el juez Iglesias.
Es la segunda vez en el último año que el mismo tribunal mete preso a un condenado que, en teoría, debería seguir libre hasta que la sentencia quede firme. El caso anterior se aplicó contra un joven que mató a golpes a su pequeña hijastra en Caucete (ver El caso Alina).
La resolución del tribunal se ajustó por completo a lo que pidió el fiscal Gustavo Manini. Y representó un revés para los defensores Juan Carlos González Riutort (asistió a Mercado) y Carlos Reinoso (por Olmos), quienes habían pedido recalificar el hecho como homicidio en riña (Reinoso solicitó absolución) y no aplicar la prisión preventiva contra sus clientes. Por eso ayer anticiparon que pedirán que la Corte de Justicia revise el fallo.
Mercado y Olmos eran pareja cuando quedaron acusados en el crimen con alevosía de Gisel Alaniz (20). El tribunal dio por acreditado ayer que la mañana del 23 de octubre de 2011, en el Loteo Santa Ana, Pocito, Mercado le pidió un cuchillo a Olmos, este se lo pasó y con esa arma fue y mató de un cuchillazo por la espalda a Gisel, quien intentaba evitar una golpiza contra su hermano Mauricio Alaniz. Así, los Olmos y sus amigos se vengaban de la paliza que le habían dado a Jorge horas antes en un cumpleaños. En ese primer cruce, Claudia y Gisel también habían peleado, pero el nuevo cruce fue a traición y letal.

